jueves, 4 de febrero de 2010

El aguacate, una verdadera farmácia


El mes de febrero nos ofrece el Aguacate en su mejor momento del año para ser consumido.

Este fruto de origen tropical que anda a caballo entre la fruta y la verdura, contiene propiedades beneficiosas para el organismo conocidas de sobra por antiguas civilizaciones.

Originario de América Central, fue bautizado por los Aztecas como ahuacatl, que significa testículo, y tiene que ver con sus propiedades regeneradoras y afrodisíacas.

Hoy por hoy lo podemos encontrar en la mayoría de supermercados europeos, proviniendo de invernaderos españoles, en muchas ocasiones.

Además de sabroso, el aguacate es una fruta que mejora la calidad de vida al contar con la mayoría de elementos requeridos para una dieta saludable.

Numerosos estudios nutricionales demuestran que consumir dos aguacates por semana previene de un gran número de enfermedades y hasta puede llegar a sanarlas.

En su composición se cuentan hasta diez vitaminas, diez ácidos grasos, diez aminoácidos esenciales y diez elementos minerales, que al tomarse en una sola fruta, promueven una vida sana: vitalizan el sistema inmunológico, mejoran la visión, protegen a las células de los daños por el estrés, previenen las enfermedades cancerígenas y del hígado, mejoran la digestión de alimentos y protegen el músculo cardiaco.
Rico en grasas: Posee casi un 15% de ácidos grasos insaturados, lo cual lo convierte en uno de los mejores frutos aliados contra el colesterol.
- Ayuda a contrarrestar los efectos nocivos de las grasas saturadas contenidas en aceites animales.
- Reduce y elimina el nivel de colesterol en la sangre, y favorece la formación del colesterol bueno llamado HDL, que se encarga de transportar el colesterol malo hacia el hígado para que lo elimine.
- Puede ser sustitutivo de grasas de origen animal en algunas dietas vegetarianas.
- Previene enfermedades como el alzheimer, la depresión o la esclerosis múltiple.
Fuente de Vitaminas: Su alto contenido en Vitaminas E, D y Antioxidantes, lo convierte en fuente de salud y belleza, retrasando procesos de envejecimiento y protegiéndonos contra enfermedades cardíacas y determinados tipos de cáncer.
- Vitamina D; Necesaria para regular la absorción de calcio y fósforo que fortalece los huesos. Es ideal consumir esta fruta durante el crecimiento, la gestación, y en la madurez para evitar la osteoporosis.
- Vitamina E; es un potente Antioxidante muy necesario para el buen funcionamiento del corazón. Además estimula la formación de colágeno, constituyendo un bálsamo natural para la piel que cura eczemas y dermatitis.
Cosmético Natural: El aceite que se obtiene de su pulpa carnosa contribuye a la regeneración de tejidos. Por este motivo se emplea en numerosos preparados de uso tópico.
- Para dar masajes contra la gota y el reumatismo
- Como loción para combatir la caspa o la caída del pelo.
- Como base para cremas, jabones, emulsiones hidratantes.
Ayuda a adelgazar: Si bien es cierto que posee más calorías que el resto de frutas por su alto contenido en grasas, está demostrado que éstas son beneficiosas para la salud. Además sus hidratos de carbono son fibra al 100%, con todos los beneficios que ésta trae.
- Poder saciante, que brinda plenitud y quita el hambre.
- Es desintoxicante y depurativa, ya que arrastra las toxinas del organismo para su eliminación.
- Estimula la motilidad intestinal y la eliminación de líquidos, ayudando al buen funcionamiento renal.
Minerales que sanan; su alto contenido en sodio y potasio, favorece y equilibra el sistema nervioso. Además posee también cantidades considerables de calcio y hierro que benefician al buen estado general de nuestra salud.
No nos sobran motivos saludables para consumir este fruto y añadirlo en nuestra cesta de la compra semanalmente, pero es que además su sabor es altamente apreciado por los amantes de la buena mesa, pudiendo servirse en ensaladas, cremas, salsas e incluso con pasta.
GUACAMOLE
Ingredientes para 4 personas:
• Aguacates: 2 grandes y maduros
• Tomate: 200 gramos
• Cebolla: 1 pequeña
• Chiles: 3
• Cilantro fresco y troceado: 1 pellizco
• Sal: 1 pellizco
• Pimienta: 1 pellizco
• Azúcar: 1 pellizco
Preparación:
Tiempo estimado: 7 minutos
• Se trocea cuidadosamente el aguacate para que no se forme una pasta. Se pone en un recipiente y se mezcla con el resto de los ingredientes previamente picados y sin pepitas, excepto el azúcar que se reserva para después
• Cuando están todos los ingredientes en el recipiente, se remueve cuidadosamente hasta obtener una masa homogénea
• Se corrige el punto de sal y pimienta y, en caso de ser ligeramente ácido, se le agrega el pellizco de azúcar
• Es preferible consumir inmediatamente esta salsa ya que el aguacate se oxida rápidamente en contacto con el aire. Para evitar que el aguacate se oxide y ennegrezca, se puede regar con unas gotas de jugo de limón.

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